La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que este viernes visitará Guadalajara, una de las tres ciudades mexicanas designadas como sedes del próximo Mundial, en un contexto marcado por la escalada de violencia que ha sacudido al estado de Jalisco en los últimos días. La decisión de trasladarse a la capital jalisciense llega después de que la urbe se convirtiera en el epicentro de una ola de ataques coordinados, desencadenados tras la confirmación del fallecimiento de uno de los líderes del crimen organizado más buscados del país.
La ciudad, conocida por su dinamismo económico y cultural, amaneció bajo tensión con bloqueos carreteros, vehículos incendiados y gasolineras reducidas a cenizas. Los enfrentamientos entre grupos armados y fuerzas de seguridad dejaron un saldo de al menos 25 personas muertas, en una jornada que evidenció la capacidad de respuesta del crimen organizado ante operaciones de alto impacto. Aunque las autoridades no han confirmado detalles sobre el operativo que habría provocado esta reacción, fuentes cercanas al gobierno estatal señalan que la violencia estuvo directamente vinculada a la presunta muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, alias *El Mencho*, cuya captura o neutralización ha sido una prioridad para las autoridades federales.
Sheinbaum, quien suele trasladar sus conferencias de prensa semanales a distintas regiones del país para abordar temas locales con gobernadores y autoridades, eligió esta ocasión para reunirse con el mandatario estatal y evaluar la situación de primera mano. Jalisco, considerado el bastión histórico del CJNG, se ha convertido en uno de los principales focos de la crisis de seguridad que atraviesa México, con una presencia del grupo delictivo que se extiende a más de la mitad del territorio nacional. La entidad no solo alberga una de las organizaciones criminales más poderosas del país, sino que también ha sido escenario de algunos de los episodios más violentos en los últimos años, desde masacres hasta ataques con drones cargados de explosivos.
La visita de la presidenta adquiere un simbolismo particular, pues llega en un momento en que el gobierno federal busca reforzar su estrategia de seguridad ante el desafío que representa el CJNG. Aunque las autoridades han evitado confirmar si la reciente ola de violencia está directamente relacionada con un operativo contra *El Mencho*, analistas coinciden en que la respuesta del cártel refleja su capacidad para desestabilizar regiones enteras en cuestión de horas. Guadalajara, además de ser una de las sedes del Mundial, es un centro neurálgico para el crimen organizado, donde el CJNG ha consolidado su influencia en sectores clave como el transporte, el comercio y hasta la política local.
El viaje de Sheinbaum también ocurre en un contexto de creciente presión internacional, especialmente con la mirada puesta en la próxima Copa del Mundo, que pondrá a México bajo los reflectores globales. La seguridad en las ciudades anfitrionas se ha convertido en una prioridad, y aunque las autoridades han asegurado que los eventos deportivos se desarrollarán con normalidad, la reciente violencia en Jalisco ha encendido las alarmas. Expertos en seguridad advierten que, más allá de los operativos puntuales, el gobierno enfrenta el reto de desarticular las redes de corrupción y complicidad que permiten al CJNG operar con impunidad en amplias zonas del país.
Mientras tanto, en las calles de Guadalajara y otros municipios afectados, los habitantes intentan recuperar la normalidad tras días de zozobra. Los bloqueos y ataques dejaron no solo pérdidas humanas, sino también daños materiales millonarios y un clima de incertidumbre que amenaza con prolongarse. Para muchos, la visita de la presidenta es una señal de que el gobierno no subestima la gravedad de la situación, aunque persisten las dudas sobre si las medidas anunciadas serán suficientes para contener el avance del crimen organizado en una de las regiones más estratégicas —y peligrosas— de México.





