La presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó este viernes en Jalisco el compromiso de su administración para mantener la seguridad y la estabilidad en el estado, en un contexto marcado por la reciente caída de uno de los capos más poderosos del narcotráfico en México. Doce días después de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias *El Mencho*, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la mandataria visitó Guadalajara para subrayar la colaboración entre autoridades federales y estatales, así como para transmitir un mensaje de respaldo a la ciudadanía.
Durante su gira, Sheinbaum detalló las actividades programadas, que incluyeron una reunión con empresarios locales junto al gabinete de seguridad, la inauguración de un nuevo plantel educativo y un recorrido por el tren ligero recientemente puesto en marcha. “Estamos aquí para trabajar de la mano con Jalisco, reforzando la presencia del Gobierno federal y asegurando que la población se sienta protegida”, declaró ante medios de comunicación.
La visita adquiere especial relevancia al ocurrir apenas dos semanas después de la captura de *El Mencho* en un operativo federal en Tapalpa, un golpe que sacudió al crimen organizado y que, según analistas, desató una ola de violencia en varias regiones del país. Aunque las autoridades no han confirmado oficialmente la muerte del narcotraficante, su detención —o posible fallecimiento— ha sido considerada como una de las acciones más contundentes contra el narcotráfico en los últimos años.
Sheinbaum destacó la coordinación con el gobernador Pablo Lemus, asegurando que en las últimas semanas se han intensificado los esfuerzos conjuntos para contener la inseguridad. “La estrategia no solo se basa en la fuerza, sino en la prevención y el trabajo coordinado con las autoridades locales”, enfatizó.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, ofreció un balance de los operativos desplegados en Jalisco entre octubre de 2024 y febrero de 2026. Según los datos presentados, las acciones contra grupos criminales han derivado en la detención de 890 personas vinculadas a delitos de alto impacto, además de la incautación de 626 armas de fuego y más de 10 toneladas de drogas. Estas cifras reflejan el esfuerzo sostenido para debilitar las estructuras del crimen organizado, aunque también ponen en evidencia la magnitud del desafío que representa el CJNG, una de las organizaciones más violentas y con mayor presencia en el país.
La respuesta del Gobierno federal ante la escalada de violencia ha incluido el despliegue de elementos de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional en zonas estratégicas, así como la implementación de operativos focalizados en municipios con alta incidencia delictiva. Sin embargo, expertos en seguridad advierten que la fragmentación de los cárteles tras la caída de sus líderes históricos podría generar un aumento en los enfrentamientos entre células rivales, lo que a su vez incrementaría los riesgos para la población civil.
En Jalisco, el CJNG ha mantenido un dominio territorial que se extiende más allá de sus bastiones tradicionales, como Guadalajara y Zapopan, hacia regiones como Los Altos y la costa. La organización, conocida por su brutalidad y su capacidad para corromper instituciones, ha sido señalada como responsable de homicidios, secuestros y extorsiones, además de su participación en el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.
La visita de Sheinbaum también sirvió para reafirmar el compromiso del Gobierno con el desarrollo social como herramienta para contrarrestar la violencia. La inauguración del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario en El Salto, por ejemplo, forma parte de una estrategia más amplia que busca ofrecer alternativas educativas y laborales a jóvenes en zonas vulnerables, reduciendo así su exposición al reclutamiento por parte del crimen organizado.
Mientras tanto, la sociedad jalisciense sigue atenta a los movimientos de las autoridades, en un escenario donde la percepción de inseguridad persiste pese a los avances reportados. La captura de *El Mencho*, aunque simbólica, no ha logrado disipar las dudas sobre la capacidad del Estado para desmantelar por completo a los grupos delictivos. En este sentido, la coordinación entre los distintos niveles de gobierno será clave para evitar que la violencia se recrudezca en los próximos meses, especialmente en un año electoral donde la estabilidad se convierte en un tema central.
La mandataria, consciente de estos desafíos, cerró su intervención con un llamado a la unidad. “La seguridad es una responsabilidad compartida, y juntos —gobierno, sociedad y empresarios— podemos construir un Jalisco más seguro y próspero”, afirmó. Sin embargo, el camino por recorrer sigue siendo largo, y los resultados dependerán, en gran medida, de la continuidad de las estrategias implementadas y de la capacidad para adaptarse a un panorama criminal en constante evolución.





